Hablemos de Honestidad por su Diputado del Pueblo 2021 Eduardo Beltran

Hablemos de Honestidad por su Diputado del Pueblo 2021 Eduardo Beltran

La honestidad es un valor propio de los seres humanos y tiene una estrecha relación con los principios de la verdad, la integridad moral y la justicia. Así, esta cualidad no sólo tiene que ver con la relación de un individuo con otro o con el mundo, sino que también puede decirse que un sujeto es honesto consigo mismo cuando tiene un grado de autoconciencia significativo y es coherente en su actuar con lo que piensa. Una persona honesta es aquella que procura siempre anteponer la verdad en sus pensamientos, expresiones y acciones.

Lo contrario de la honestidad sería la deshonestidad, una práctica que vemos crecer en nuestra sociedad en todos los ámbitos tanto políticos y burocráticos como civiles, y se ha expandido de tal manera, que ha perdido su anormalidad y, aunque todavía nos escandalizamos algunas veces al descubrirla en los demás, nos cuesta reconocerla en nosotros mismos. Sin embargo, la deshonestidad, se manifiesta en distintas formas y volúmenes de gravedad, como hipocresía, corrupción, delito y falta de ética. Es interesante observar, que las palabras “deshonesto» y “corrupto» se han convertido en sinónimo de POLÍTICO, y que se aplica, casi sin distinción, a toda persona que se dedica a la política, interviniendo o aspirando a intervenir en el gobierno de un Estado, comunidad o municipio.

Sin embargo, esto no es la realidad. Existen muchísimas personas, aún en nuestro mundillo político actual, que se desempeñan en su trabajo, con honestidad y decencia. Reconociendo éste punto, hablemos sobre qué convierte a un político en un ser deshonesto o corrupto. Se basa en el principio de la idoneidad. EL PRIMER ACTO DE CORRUPCIÓN DE UN EMPLEADO PÚBLICO ES ACEPTAR UN CARGO PARA EL QUE NO ESTÁ PREPARADO.

Y en esto, hemos fallado todos; desde los partidos políticos, que aceptan “deudas políticas”, amiguismos, parentescos, “Concubinismos» y favores personales, hasta los propios ciudadanos, que votamos (o no votamos) en las elecciones, con el hígado “para castigar», o como si de un partido de fútbol se tratara, por que “yo soy de tal o cual color»… sin pensar que votar es un derecho civil y una OBLIGACIÓN ciudadana, lo que significa que somos responsables directos de la corrupción u honestidad, mal o buen manejo de la cosa pública, errores y aciertos del político que NOSOTROS pusimos en el poder, y de sus colaboradores, empleados de confianza y administradores. Seamos honestos al votar y al escoger a nuestros candidatos.

Escojamos a quien nos represente y que piense y actúe como nosotros mismos, para que sus acciones dentro del gobierno, sean lo más parecido a nuestra propia manera de pensar y si no es así, demandemos y exijamos que responda y actúe de manera correcta, pues lo hemos puesto allí y la política es responsabilidad de todos.