Vida en democracia

Vida en democracia

Desde la firma de los acuerdos de paz nunca como hoy, la democracia en El Salvador había necesitado más de los salvadoreños. La participación ciudadana en las urnas, además de ser un deber, se ha convertido en una necesidad imperiosa, el ausentismo y la negligencia de parte de los votantes es la causante de los problemas democráticos que estamos sufriendo actualmente.
El empoderamiento de personajes incapaces, nefastos y peligrosos, es consecuencia directa del desentendimiento de la cosa pública del que incluso nos vanagloriamos los salvadoreños; el desempeño del empleado público es nuestra responsabilidad, puesto que son los encargados de representar los intereses del pueblo y garantizar sus derechos.
Los empleados públicos no pueden ni deben ser electos por popularidad ni por fanatismo, es su obligación ser capaces de enfrentar los problemas nacionales y solventarlos! No pueden ni deben ser escogidos a dedo, ni por cuotas políticas y mucho menos debemos permitir que unos pocos de la argolla partidaria escojan los candidatos! DEBEN ser electos por el pueblo por su capacidad, sus valores morales, su sanidad mental, necesitamos líderes pensantes, que analicen y resuelvan problemas, capaces de tomar decisiones basadas en la razón, en la ciencia y en el bienestar de la población.